viernes, 14 de septiembre de 2007

Comienza la historia


El patio se hallaba frío y silencioso, un viento helado cortaba el aire cuando descendía desde la muralla norte barriendo el piso de tierra y levantando polvo y hojas del suelo, el cielo estaba despejado, las estrellas poblaban el cielo mientras, sobre las almenas, se delineaban negras figuras ataviadas con livianas armaduras y armadas con arcos que surcaban las murallas de la fortaleza, atisbando en la oscuridad de la noche, aun faltaban 2 horas para el alba. La tropa entera descansaba en el patio, repartida entre las murallas y las caballerizas para resguardarse del frío viento. Las hogueras extintas sólo dejaban escapar humo desde sus brazas, consumidas, frías y apagadas. Pero una figura no dormía, un anciano estaba sentado junto a la muralla noreste, resguardándose del viento y envuelto en unas gruesa mantas, viejas y raídas, la capucha de su capa le cubría el rostro y unos blancos cabellos asomaban fuera de esta, entre sus labios sostenía una pipa, cuando soplaba la lumbre alumbraba lo suficiente como para ver las facciones de su rostro, viejo y demacrado, sus ojos brillaban en la oscuridad, pero no con la luz rojiza y opaca de la lumbre, si no con un brillo distinto, plateado y opaco, pálido y frío, más bien como si se tratase del reflejo de las estrellas. A su lado dormía un joven, alto, de cabellos negros y largos, su piel era morena, tostada por el sol, sus ojos eran profundos y negros, estaba tendido en el suelo, envuelto entre unas delgadas mantas, se llamaba Perdy, venía de Haralom, la inmensa ciudad, centro de un imperio que tenía el mismo nombre, y poco estaba acostumbrado a estos climas, y sin embargo, mucho había resistido, pues la gran mayoría morían poco tiempo después de llegar allí, por la bala, el filo de la espada, o la enfermedad.
Haralom estaba en guerra, una terrible guerra civil había estallado, los levantamientos y rebeliones no habían cesado durante más de 10 años, pero las más fuertes habían estallado en los últimos 3, todas fueron suprimidas sangrientamente... menos una, en el noreste, una provincia resistió los embates de las tropas imperiales y se mantuvo en alto, era la provincia de Soulom. En un acto de ferocidad y valentía, hicieron frente al enemigo y arremetieron contra sus tropas, haciéndolos retroceder hacia el sur cientos de leguas, hasta los alrededores de Sondai, en donde las fuerzas reales lograron resistir, y fue en los alrededores de Sondai y desde allí hacia las montañas, que las tropas reales se apertrecharon en una serie de fortalezas construidas apresuradamente que se llamó la Línea de Rombel, pues había sido levantada por el Capitán Rombel, quien comandaba la flota imperial asentada en la Ciudad de Ambot, y quien había mantenido la resistencia en Sondai. Al amanecer una patrulla saldría a vigilar y a circular las tierras entre cada fortaleza, torre o atalaya, Perdy saldría en una de ellas, pero nunca más regresaría, es aquí donde comienza nuestra historia.
El anciano se levantó, colocó sobre los hombros de Perdy su mano y murmuró unas palabras, como si se despidiera, y se marchó.

Y así comienza esta historia, espero que les llegue a gustar, la iré publicando un capítulo semanal, o eso intentaré, así como otros relatos relacionados a la historia xD algunos mapas quizas.

2 comentarios:

Unknown dijo...

WIIIIIIII chida tu historia bastante interesante aunke a veces m eneredo un poco por los nombres pero esta chida ^_^ cuidate y siguela
^^

Mathew Blake dijo...

Y entonces Silverin consigue su espada magica, derrota a su gemelo malvado y se carga a su archienemigo, resultando ser su padre, con una o dos historias d amor por el medio y cuatro comentarios sarcasticos cada 4 lineas.

O mejor no, ya me he leido una historia como esa...verda fenix? xD

Dhemios